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| Einarr |
Posted: Apr 17 2009, 07:04 AM
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![]() Valdaermen Group: 2º Circulo Posts: 21 Member No.: 328 Joined: 30-January 08 |
-Ha sido un largo viaje-, pensó el Karl con sorna. Sobre su hombro, un pequeño halcón, cazador de ratones campestres, miraba también. Ninguno de los dos conocía esa tierra extraña, pero los dos compartían esa ansia de conocer que desgarraba sus vientres.
No se alegraban de lo que había pasado; sufrían con total convicción el dolor de la pérdida, pero esa pérdida les impulsaba aún más lejos. Y este era el lugar donde habían llegado. París. Un lugar mítico, lleno de tenebrosas artimañas herméticas, según su Konungr, pero lleno de necesidad de ser visitado. Por que los viajes, como muchas otras cosas, requieren de dos; no era una relación unidireccional, como casi todos pensaban. Y aunque en la sencilla mente de aquel gigantesco, y sin embargo discreto, hombre, esas no eran las palabras que se formulaban, si era ese el sentimiento que le invadía: aceptación por parte de esos muros divisados desde lejos. -¿Qué nos aguardará bajo este cielo, Kolbeinn? Era una pregunta que no precisaba respuesta. Los pies vigorosos del hombre se pusieron prestos en marcha. Había toda una mole gris que conocer. |
| Einarr |
Posted: Apr 17 2009, 11:39 PM
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![]() Valdaermen Group: 2º Circulo Posts: 21 Member No.: 328 Joined: 30-January 08 |
Ciertamente no le era un ambiente del todo ajeno. Muchas veces, en su isla natal, había estado cerca de grandes orbes, y haciendo remembranza de sus antepasados, había viajado a otras mucho más grandes por el simple placer de mirarlas.
Pero tenía razón su maestro al decir que en aquella París había cosas que no había en otra parte. Podría ser cualquier cosa, y no es que a Einarr el asunto le importara gravemente, pero a medida que con grandes zancadas se acercaba, sus pasos se volvían más pesados. Finalmente se detuvo. Secó el sudor de su frente con la manga de su saco y suspiró. Aún faltaba mucho camino, y ya estaba verdaderamente exhausto. Agachó la cabeza, recogió las fuerzas que le quedaban, pensó en su viejo Maestro moribundo, y suspirando de nuevo, emprendió el camino. FDI: Sigue en algún lugar por definir |
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